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¿Estado Palestino?, los palestinos no quieren tener un Estado

Muchos ya se estarán quejando de que la ONU ha sido "injusta" con los palestinos al negarse a adoptar una resolución para exigir el fin de la "ocupación" israelí y una "solución justa".
¿Estado Palestino?, los palestinos no quieren tener un Estado
La realidad es que la propuesta palestina era imposible. Hace apenas una semana, tenían todo a su favor en la ONU. En cosa de tres o cuatro días, aniquilaron sus ventajas diplomáticas.

En resumen, la propuesta era una serie de exigencias sin ofrecer nada a cambio. Por ello, incluso la administración Obama -abiertamente anti-israelí- tuvo que ponerse en contra.
Pero cualquiera que conozca bien el trasfondo del problema puede entender que la situación no es extraña. Que los palestinos van a seguir haciendo todo lo necesario para sabotear cualquier posibilidad de tener un Estado.
¿Por qué?
Porque al tenerlo, automáticamente cinco millones de personas van a perder el estatus de "refugiados". Y ese ha sido el gran negocio para los gobernantes palestinos, que cada año reciben millones de dólares en apoyos por medio de la UNRWA y otras instituciones de diversos países que apoyan refugiados.

Demasiado dinero, demasiado poder, y demasiado corruptos. Sin ese estatus, los líderes palestinos tendrían que ponerse a trabajar en serio. Y es evidente que no tienen intenciones de hacerlo.
Mahmoud Abbas está entre la espada y la pared. Con una popularidad decreciente por culpa de su ineficacia, lo paradójico es que ahora depende del apoyo de Israel para conservarse en su puesto. Sin el soporte judío, Abbas va a ser derrocado por el grupo terrorista Hamas.
En consecuencia, su siguiente movimiento es lógico: amenazó con ir a la Corte Internacional de La Haya para denunciar a Israel por "crímenes de guerra".
Es una medida absurda, porque él mismo puede ser fácilmente acusado y procesado por lo mismo gracias al acuerdo de "reunificación" nacional que firmó con Hamas en mayo de este año. Debido a eso, ahora Abbas es también corresponsable de lo que hace uno de los grupos terroristas más violentos y crueles del mundo.
Pero en el fondo no es un movimiento tan descabellado: si recurre a La Haya y, por decirlo en mexicano, el tiro sale por la culata y su estrategia resulta contraproducente para los palestinos, la presión internacional va a caer contra Hamas. Y eso es lo que necesita Abbas: un poco de oxígeno.
Y, por supuesto, una tangente para poder perpetuar la condición apátrida de los árabes ahora llamados "palestinos". Lamentablemente para esos árabes, es una condición que le deja mucho dinero a la gente de Abbas, herederos del modelo de gobierno construido por Yasser Arafat, profundamente corrupto e irresponsable.
Estense pendiente durante el próximo año y verán como los propios palestinos se van a seguir autosaboteando en estos enseres.
¿Y el resto de los países árabes? Al margen.
Declaraciones más, declaraciones menos, no van a meter las manos al fuego por los palestinos. Sería apoyar a un sistema corrupto -como el de Abbas- o a un grupo extremista vinculado ideológicamente con el Estado Islámico -como Hamas-.
Y los propios países árabes ya están hartos de eso.
La realidad sorprendente es que, ante las amenazas que representan los extremismos (chiíta, en el caso de Irán; sunita, en el caso del Estado Islámico y Hamas), países como Arabia Saudita, Egipto y Jordania ahora están tejiendo vínculos de cooperación y apoyo con quien menos se hubiera imaginado: con Israel.
A veces la realidad es más extraña que la ficción.

Créditos: Conla autorización expresa de Irving Gatell
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