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Crece la tensión a horas de la peregrinación a La Meca

El presidente iraní, Hasan Rohani, exhortó a los países musulmanes a unirse para "castigar" a Arabia Saudita por sus "crímenes", unas declaraciones sin precedentes en más de dos décadas contra este país.

"Los países de la región y el mundo islámico deben coordinar sus acciones para solucionar los problemas y castigar al gobierno saudita", declaró Rohani. "Si el problema con el gobierno saudita se limitara al hajj, quizá habríamos hallado una solución. Pero desgraciadamente este gobierno, con los crímenes que comete en la región y su apoyo al terrorismo, derrama la sangre de musulmanes en Irak, en Siria, en Yemen", añadió.

Por su parte el ministro de relaciones exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, acusó el martes a las autoridades de Arabia Saudita de "extremismo fanático" en un episodio más en la creciente tensión entre ambos países luego de que los iraníes fueran excluidos este año de la peregrinación del hajj.

Zarif estaba respondiendo a los dichos del clérigo más importante de Arabia Saudita, el Gran Mufti Abdulaziz al Sheikh, quien dijo que los iranies "no son musulmanes".

"Ciertamente, no hay relación entre el Islam de los iraníes y de la mayoría de lo musulmanes, y el extremismo fanático que los clérigos wahabistas y los maestros sauditas del terror pedican", tuiteó Zarif.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alo Khamenei se reunirá con las familias de las más de 400 víctimas iraníes en la estampida que mató a 2300 peregrinos en el hajj del año pasado.
Este lunes Khamenei acusó en una carta a los sauditas de no proteger a los peregrinos. "La vacilación y el fracaso para rescatar a los heridos fue obvia. Los asesinaron", dijo.

Ali Khamenei, Líder supremo de Irán, criticó duramente a la familia real saudita

Por primera vez en casi tres décadas, los iraníes fueron excluídos de la peregrinación anual a los sitios sagrados del Islam en la ciudad saudita de La Meca luego de que Riad y Teherán no pudieran llega a un acuerdo en cuestiones de seguridad y logística.

La situación disparó una guerra retórica entre ambos rivales regionales en la previa del hajj, que comenzaría el sábado.

Khamenei describió a la familia real saudita como un grupo de "pequeños y débiles demonios que tiemblan de miedo ante la idea de poner en riesgo los intereses del Gran Satanás (Estados Unidos)", y llamó al mundo musulmán a terminar con el monopolio de Riad sobre el control del hajj.

La respuesta de Abdulaziz al Sheikh llegó el martes. "Debemos entender que ellos no son musulmanes, son hijos de Magi y su hostilidad hacia los musulmanes es antigua", dijo al diario Makkah.

"Magi" es una referencia al zoroastrismo, la religión que prevalecía en Irán antes del Islam y que es usada para insultar a los iraníes.

Irán y Arabia Saudita siguen mayoritariamente dos ramas muy distintas del Islam, el sunnismo y el chiismo, y sostienen una rivalidad por mantener influencia regional en medio oriente. En su dimensión más concreta esta rivalidad se observa en el apoyo que ambos países dan a diferentes facciones en las guerras civiles en Siria y Yemen.

En tanto la ciudad de La Meca, de importancia para todo el mundo musulmán, se encuentra en territorio de Arabia Saudita, que regula y administra todos los años la peregrinación de millones de fieles.

Fuente: Infobae
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