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Reino Unido impide la adopción del Consejo de la UE de la declaración de la conferencia de París

Theresa May y Boris Johnson
La primera ministra británica Theresa May y el ministro de Relaciones Exteriores británico Boris Johnson (Foto: STEFAN WERMUTH/REUTERS)
Gran Bretaña impidió el lunes por la tarde una decisión del Consejo de Asuntos Exteriores de la UE adoptando la declaración final de la conferencia de paz del domingo en París, diplomáticos europeos e israelíes dijeron a Haaretz.
El movimiento británico se produjo un día después que Gran Bretaña se negó a firmar la declaración final de la conferencia de París.
Diplomáticos israelíes y europeos dijeron que fue Francia, quien presentó una moción para que el Consejo de Asuntos Exteriores adopte en un tiempo relativamente breve una resolución que adopta las conclusiones de la cumbre de paz de París, y que subraya la voluntad de la UE de conceder a Israel y los palestinos incentivos económicos si llegan a un acuerdo de paz.
Varios otros países, entre ellos Hungría y Lituania, se unieron a las reservas de Gran Bretaña sobre la declaración de la cumbre. Dado que las resoluciones en el Consejo deben ser aprobadas por unanimidad, se bloqueó el movimiento francés.
Un diplomático europeo que asistió a la reunión del Consejo dijo a Haaretz que la acción de Gran Bretaña enfureció a muchos miembros de la UE. Según el diplomático, los británicos fueron motivados principalmente por la necesidad de alinearse al presidente electo estadounidense Donald Trump, quien le dijo al Times el domingo que espera que Gran Bretaña debería vetar cualquier futura resolución del Consejo de Seguridad de la ONU contra Israel.
"Los británicos leyeron lo que dijo Trump y la pusieran en práctica de inmediato", dijo un diplomático a Haaretz. "Es una locura. Hace sólo tres semanas, los británicos presionaron para la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre los asentamientos y votaron a favor, y ahora están bloqueando las resoluciones sobre la cuestión en el Consejo de Asuntos Exteriores. Con el debido respeto a los británicos, no se pueden basar en la política exterior de los tweets de alguien".
Los movimientos británicos en el Consejo y en la cumbre de París fueron seguidos por un comunicado emitido por la primera ministra británica, Theresa May, después del discurso del secretari de Estado, John Kerry criticando las políticas de Israel. En esa declaración, Theresa May criticó a Kerry y subrayó que los asentamientos no eran la única razón para el estancamiento del proceso de paz palestino-israelí.
En una conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo, la ministro de Exteriores de la UE Federica Mogherini trató de minimizar el movimiento británico y dijo que los desacuerdos entre los diferentes miembros llevaron a finalizar la reunión sin una decisión. Mogherini se refirió a las intenciones de Trump para reubicar a la embajada de Estados Unidos en Jerusalém, y señaló que espera que el presidente electo considere las repercusiones regionales del movimiento antes de la aplicación.
Gran Bretaña, que tenía un estatus de observador en la conferencia de París, no no respaldó el comunicado final por los 70 países, que reafirma que sólo una solución de dos estados podría resolver el conflicto palestino-israelí y advirtió que no reconocerían ninguna medida unilateral que prejuzgue los resultados de las negociaciones de ninguna de las partes.
El ministro de Asuntos Exteriores británico Boris Johnson no participó en la conferencia, y tampoco lo hizo el embajador británico en París. En su lugar, el Reino Unido envió a un funcionario de bajo nivel, expresando su descontento con el movimiento francés.
Gran Bretaña dijo que tenía reservas sobre el resultado de la conferencia de paz, diciendo que corría el riesgo de "endurecer las posiciones".
"Tenemos reservas particulares sobre una conferencia internacional destinada a promover la paz entre las partes sin que éstas participen - que inclusive está teniendo lugar en contra de los deseos de los israelíes - y que además se lleva a cabo pocos días antes de la transición a un nuevo presidente de Estados Unidos, en tanto que los EE.UU. será el garante último de cualquier acuerdo", dijo un comunicado del Foreign Office.
"Hay riesgos, por tanto, que esta conferencia endurezca posiciones en un momento en que necesitamos estar alentando las condiciones para la paz".
La declaración final de la conferencia de París instó a israelíes y palestinos a:
"Reafirmar oficialmente su compromiso con la solución de dos estados, disociándose de este modo a sí mismos de voces que rechacen esta solución", para "demostrar de forma independiente, a través de políticas y acciones, un compromiso genuino con la solución de dos estados", y "que se abstengan de tomar medidas unilaterales que prejuzguen el resultado de las negociaciones sobre el estatus final, incluidos, entre otros, en Jerusalém, las fronteras, la seguridad y los refugiados".
La declaración hizo hincapié en que los participantes de la conferencia se niegan a reconocer las medidas unilaterales.
La declaración fue el resultado de intensas negociaciones entre los participantes en el último día, y fue considerablemente más suave que el proyecto que los franceses habían presentado el sábado. Por ejemplo, la declaración final no hace mención alguna de las fronteras del 4 de junio de 1967, como base para las negociaciones, ni instó  a los países participantes a distinguir, en todas sus acciones, entre Israel y los asentamientos.
La cláusula instando a los líderes israelíes y palestinos a disociarse de los oponentes de dos estados también se suavizó; el proyecto había exigido que "repudiaran las voces oficiales de su lado que rechazan esta solución".
La declaración final instó a ambas partes a:
"Tomar medidas urgentes con el fin de revertir las actuales tendencias negativas en el terreno, incluyendo los continuos actos de violencia y las actividades de asentamiento en curso, y de entablar negociaciones directas significativas".
Se dio la bienvenida a la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, la cual condenaba los poblados judíos en Judea, Samaria y Jerusalém este y los consideró ilegales, así como al discurso del secretario de Estado, John Kerry, el mes pasadodelineando los principios para una solución de dos estados y un informe de julio por el Cuarteto, integrado por Estados Unidos, la Unión Europea, las Naciones Unidas y Rusia.
Por último, el comunicado anunció que cualquiera de los participantes de la conferencia que así lo deseen volvería a reunirse a finales de 2017 para revisar el progreso hacia la paz entre israelíes y palestinos en el ínterin.
Por: Barak Ravid | En: HA'ARETZ | Traduce: © estadodeisrael.com
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